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Salvia rosmarinus

El romero, Salvia rosmarinus, es una de las especies más reconocibles del paisaje mediterráneo. Sus ramas ligeras y sus hojas aromáticas forman una masa abierta que, durante la floración, se salpica de pequeñas flores azuladas o violetas. Junto a piedra, grava y especies resistentes al sol, aporta una textura luminosa y claramente mediterránea.

Crece con vigor y adopta un porte abierto cuando dispone de pleno sol y un suelo bien drenado. Una poda ligera mantiene la silueta compacta y conserva el movimiento natural de las ramas. En jardines mediterráneos, suele resultar más natural cuando la poda apenas se percibe.

Cómo podar

El romero se poda tras la floración principal, acortando ligeramente los brotes verdes para mantener una mata densa y favorecer el crecimiento joven. Los cortes no deben alcanzar la madera vieja y sin hojas, ya que suele rebrotar mal. En ejemplares adultos, las intervenciones ligeras y periódicas son la opción más segura.

Una curiosidad

Durante mucho tiempo se conoció como Rosmarinus officinalis. En 2017, una revisión filogenética integró el género Rosmarinus en Salvia, y el nombre aceptado pasó a ser Salvia rosmarinus.